¿Cómo afectan las levaduras al vino?

Levaduras en el vino: ¿Amigas o enemigas?

28/04/2023

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El vino es mucho más que simple zumo de uva fermentado; es un ecosistema vivo, complejo y en constante evolución. En el corazón de su transformación se encuentran microorganismos invisibles a nuestros ojos, pero cuyo impacto es monumental: las levaduras. Estos seres unicelulares son los artífices de la magia que convierte el mosto dulce en una bebida alcohólica con una infinita gama de aromas y sabores. Sin embargo, su papel es una espada de doble filo. Mientras que ciertas levaduras son indispensables y veneradas, otras pueden convertirse en el peor enemigo del enólogo, causando defectos que arruinan por completo una cosecha. Comprender esta dualidad es fundamental para apreciar la delicada danza de la ciencia y el arte que es la vinificación.

¿Cómo afectan las levaduras al vino?
En el caso de una contaminación difícil, antes del embotellado, se puede filtrar o incluso pasteurizar el vino. Las levaduras pueden ocasionar malos sabores y olores como los aromas reductores de coliflor, huevo podrido o ajo o los temidos aromas fenólicos causadas por levaduras del género Bretanomyces, (carácter brett).
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El Rol Indispensable: La Fermentación Alcohólica

Cuando hablamos de la creación del vino, es imposible no empezar por el proceso más fundamental: la fermentación alcohólica. Aquí, la levadura estrella es, sin duda, Saccharomyces cerevisiae. Esta especie es la responsable de consumir los azúcares presentes en el mosto de la uva (principalmente glucosa y fructosa) y transformarlos en etanol y dióxido de carbono. Este es el proceso que dota al vino de su graduación alcohólica, su estructura y su alma.

La acción de Saccharomyces es un proceso deseado, controlado y esencial. Los enólogos seleccionan cepas específicas de esta levadura para inocular el mosto y asegurar una fermentación limpia, completa y predecible. Además de producir alcohol, estas levaduras también generan una serie de compuestos secundarios, como ésteres y alcoholes superiores, que contribuyen positivamente al perfil aromático del vino, aportando notas frutales y florales que conforman el 'bouquet' primario.

El Artista Controlado: El Velo de Flor

En ciertas regiones vinícolas del mundo, algunas levaduras del género Saccharomyces son deliberadamente utilizadas para un propósito muy diferente: la crianza biológica. Este es el caso de los famosos vinos Finos y Manzanillas de Jerez, en España, o los 'vins jaunes' del Jura, en Francia. En estos vinos, tras la fermentación alcohólica, se permite que una capa de levaduras, conocida como 'velo de flor', se forme sobre la superficie del vino en las barricas, que no se llenan por completo para permitir el contacto con el aire.

Este velo protege al vino de una oxidación excesiva y, al mismo tiempo, las levaduras interactúan con él, consumiendo alcohol y otros componentes para generar compuestos muy característicos. El resultado es un perfil aromático único y complejo, con notas de frutos secos (almendras), levadura, panadería, y toques salinos y amielados. En este contexto, el velo de flor es una contaminación positiva y controlada, una herramienta enológica que da lugar a vinos de una personalidad inconfundible.

Sin embargo, si este velo es formado por levaduras no deseadas, como las de los géneros Candida o Pischia, el resultado es catastrófico. Estas levaduras oxidan el etanol de forma descontrolada, produciendo acetaldehído en exceso, lo que se traduce en aromas desagradables a manzana magullada o pintura. La prevención es sencilla pero crucial: una buena gestión en bodega, manteniendo los depósitos siempre llenos para evitar el contacto con el oxígeno y ajustando las dosis de sulfitos para inhibir el crecimiento de estos microorganismos indeseables.

El Enemigo Silencioso: Defectos y Contaminaciones

Más allá de la fermentación y el velo de flor, existen numerosas levaduras que pueden causar graves problemas en el vino. Su presencia es sinónimo de defectos que alteran negativamente sus características organolépticas.

Refermentaciones en Botella

Uno de los problemas más frustrantes para un bodeguero es la refermentación en botella. Ocurre cuando un vino que se creía estable y listo para el consumo contiene azúcares residuales y levaduras viables. Una vez embotellado, y a menudo con un aumento de la temperatura, estas levaduras 'despiertan' y comienzan a fermentar el azúcar restante. Esto produce gas (lo que puede hacer que el corcho salte), turbidez y un sedimento polvoriento en el fondo de la botella. La clave para evitarlo es una higiene impecable en toda la bodega y, antes del embotellado, asegurar la estabilidad microbiológica del vino mediante técnicas como la filtración estéril o un sulfitado adecuado.

Aromas Indeseables: Reducción y Fenoles

Ciertas levaduras, bajo condiciones de estrés (como falta de nutrientes), pueden producir compuestos sulfurosos volátiles, dando lugar a los llamados 'aromas de reducción'. Estos olores son muy desagradables y recuerdan a huevo podrido, coliflor cocida, ajo o gas. Aunque a veces pueden disiparse con la aireación del vino, en casos graves son un defecto irreversible.

¿Qué pasa si el vino está muy tamponado?
Si el vino tiene un pH bajo y está muy tamponado, la levadura no podrá funcionar correctamente. En este caso hay que hacer el recuento como mínimo en la primera dilución decimal. Solución E: Mezcle los 500 ml de solución D con 500 ml de solución A para obtener una solución de azul de metileno final tamponada, con un pH aproximado de 4,6.

Pero quizás la levadura contaminante más temida en el mundo del vino sea Brettanomyces bruxellensis, a menudo abreviada como 'Brett'.

Brettanomyces: El Controvertido 'Carácter Brett'

La contaminación por Brettanomyces es responsable de los 'aromas fenólicos' o 'carácter brett'. Esta levadura tiene una asombrosa capacidad para sobrevivir en el ambiente hostil del vino (alto alcohol, bajo pH) y se desarrolla principalmente durante la crianza en barricas de madera. Transforma ciertos precursores presentes de forma natural en el vino en compuestos volátiles con olores muy potentes.

Los descriptores del 'brett' son inconfundibles:

  • A dosis bajas: clavo, especias, ahumado, cuero.
  • A dosis altas: tiritas, farmacia, sudor de caballo, establo, corral.

La percepción de este carácter es muy subjetiva. Para algunos consumidores y en ciertos estilos de vino, una pequeña nota de 'brett' puede añadir complejidad y es incluso apreciada. Sin embargo, para la mayoría, en cuanto supera un umbral bajo, se considera un defecto grave que enmascara la fruta y el carácter varietal del vino. La higiene de las barricas es el principal campo de batalla contra el 'brett'. Una desinfección ineficaz permite que la levadura se instale en los poros de la madera, siendo casi imposible de erradicar. Métodos como el lavado con vapor a alta temperatura y el 'mechado' (quemar una pastilla de azufre en su interior) son prácticas habituales para mantenerla a raya. Si una barrica está muy contaminada, la única solución segura es desecharla.

Tabla Comparativa de Levaduras

Tipo de Levadura / ProcesoImpacto en el VinoAromas CaracterísticosGestión / Control
Saccharomyces (Fermentación)Positivo y EsencialFrutales, florales (ésteres)Control de temperatura, nutrientes.
Saccharomyces (Velo de Flor)Positivo (Controlado)Frutos secos, panadería, salinoCrianza biológica específica (Jerez).
Candida / Pischia (Velo)Negativo (Defecto)Manzana oxidada, pinturaEvitar contacto con oxígeno, sulfitado.
BrettanomycesNegativo (Generalmente)Cuero, establo, farmaciaHigiene extrema de barricas, sulfitado.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Todo vino con sedimento está malo?

No necesariamente. Es importante distinguir. Un sedimento cristalino y duro suelen ser bitartratos, una precipitación natural e inocua. Sin embargo, un sedimento polvoriento y fino, especialmente en un vino joven que no debería tenerlo, puede ser un signo de refermentación por levaduras y, por tanto, un defecto.

¿Qué son los sulfitos y por qué se usan en el vino?

Los sulfitos (dióxido de azufre, SO2) son un compuesto utilizado en enología desde hace siglos por su doble función: son antisépticos (inhiben el crecimiento de microorganismos indeseables como bacterias y levaduras contaminantes) y antioxidantes (protegen al vino del deterioro por contacto con el oxígeno). Su uso adecuado es clave para garantizar la estabilidad y longevidad del vino.

¿Se puede eliminar el 'carácter brett' de un vino?

Una vez que los compuestos fenólicos responsables del 'brett' están presentes en el vino en concentraciones elevadas, es prácticamente imposible eliminarlos sin alterar drásticamente el resto de componentes del vino. Por ello, toda la lucha contra el 'brett' se centra en la prevención mediante una higiene exhaustiva.

¿El velo de flor es siempre un defecto?

No. Como hemos visto, cuando se forma de manera controlada con las levaduras adecuadas (Saccharomyces) en estilos de vino específicos como el Fino de Jerez, es una técnica enológica que aporta una complejidad y un carácter únicos y muy valorados. El problema surge cuando el velo es formado por levaduras contaminantes en vinos donde no se desea este tipo de crianza.

En conclusión, el universo de las levaduras en el vino es un claro ejemplo del delicado equilibrio que rige los procesos naturales. Son a la vez creadoras y destructoras, heroínas y villanas. El trabajo del enólogo consiste en actuar como director de orquesta de este mundo microscópico, fomentando la actividad de las levaduras beneficiosas mientras mantiene a raya a las perjudiciales. La próxima vez que disfrutes de una copa de vino, recuerda la invisible pero titánica batalla microbiológica que ha tenido lugar para que puedas disfrutar de esa complejidad de aromas y sabores.

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