¿Qué normas ambientales apoya el Ministerio del Ambiente?

Manejo del Fuego: ¿Seguridad o Abandono Ambiental?

26/06/2025

Valoración: 4.99 (13309 votos)

Una decisión administrativa ha encendido una profunda alarma en el sector ambiental argentino. Mediante el decreto 1136/2024, el Gobierno Nacional oficializó el traspaso de todas las competencias sobre el manejo del fuego desde la Subsecretaría de Ambiente al Ministerio de Seguridad, liderado por Patricia Bullrich. Mientras que desde el Poder Ejecutivo se defiende la medida como una optimización “puramente operativa”, organizaciones no gubernamentales, activistas y expertos en la materia la interpretan como un nuevo y preocupante capítulo en una política de desmantelamiento ambiental y un paso más hacia el negacionismo climático.

¿Quién ocupará el Ministerio de Medio Ambiente?
Se anunció ayer la creación del Ministerio de Medio Ambiente, el que será ocupado por el Rabino Sergio Bergman.
Índice de Contenido

Un Decreto que Enciende el Debate

Publicado en el Boletín Oficial, el decreto reasigna una de las áreas más críticas y sensibles de la política ambiental a una cartera enfocada en la seguridad y el orden público. La justificación oficial, tanto desde Jefatura de Gabinete como desde la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, se centra en la necesidad de “aprovechar la experiencia del Ministerio de Seguridad en la gestión de riesgos”. Se pone como ejemplo el trabajo del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (Sinagir), que coordina las acciones de prevención, manejo y recuperación ante emergencias de diversa índole. La idea, según fuentes gubernamentales, es mejorar la operatividad en el combate de incendios, un punto débil históricamente criticado por diversos sectores.

Desde la secretaría a cargo de Daniel Scioli, se ha admitido que “la gestión del fuego fue siempre lo más difícil y conflictivo”. Con este cambio, se buscaría una respuesta más rápida y coordinada en el terreno, enfocada en la logística y el despliegue de fuerzas para contener las llamas. Sin embargo, esta visión es precisamente el núcleo de la controversia.

La Visión del Gobierno: ¿Eficiencia Operativa o Desinterés Ambiental?

Para comprender la magnitud de esta decisión, es necesario contextualizarla dentro de una serie de acciones que han marcado la gestión actual en materia ambiental. Desde el inicio del mandato, se ha manifestado una postura que considera las agendas climáticas y ambientales como secundarias, o incluso como “enemigas dentro de la batalla cultural”.

Esta postura se ha materializado en hechos concretos:

  • Degradación institucional: El Ministerio de Ambiente fue reducido a una subsecretaría, perdiendo peso político y capacidad de decisión.
  • Recortes presupuestarios: Se han aplicado severos ajustes en áreas clave como la protección de bosques nativos, la administración de parques nacionales y el propio manejo del fuego.
  • Aislamiento internacional: La delegación argentina se retiró de la cumbre climática COP29 y el país no adhirió al Pacto para el Futuro de la ONU, calificado por el presidente Milei como un programa de “corte socialista”.

En este escenario, el traspaso del manejo del fuego no parece un hecho aislado, sino la consecuencia lógica de una política que desprioritiza la agenda ambiental. Andrés Nápoli, director de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), advierte que la medida “refleja la falta de priorización y la desarticulación de las estructuras estatales responsables”.

Las Voces Críticas: Prevención vs. Reacción

El principal argumento de los críticos, como el abogado ambientalista Enrique Viale, es que reducir el manejo de incendios a una simple gestión de emergencias es un error conceptual garrafal. “Llevar a Seguridad el manejo del fuego es quitar las variables más importantes que tienen que ver con la prevención y con el cambio climático”, sostiene Viale. Atender un incendio es mucho más que apagar llamas; implica un abordaje integral que el Ministerio de Seguridad no está diseñado para proveer.

La prevención incluye:

  • Educación ambiental: Campañas de concientización para la población, ya que según datos oficiales, el 95% de los incendios son provocados por la acción humana.
  • Regulación territorial: Controlar la expansión indiscriminada de la frontera agropecuaria sobre bosques y humedales, una de las principales causas de incendios intencionales.
  • Manejo del ecosistema: Implementar técnicas de manejo forestal, quemas prescriptas y creación de cortafuegos.
  • Alerta temprana: Monitoreo satelital y análisis de condiciones meteorológicas para anticipar focos de riesgo.

Para los especialistas, el Gobierno está confundiendo la consecuencia (el fuego) con la causa. Al enfocarlo como un problema de seguridad, se ataca el síntoma, pero se ignoran las raíces del problema, que son eminentemente ambientales, sociales y económicas.

Tabla Comparativa de Enfoques

CaracterísticaEnfoque Ambiental (Integral)Enfoque de Seguridad (Reactivo)
Objetivo PrincipalEvitar que los incendios ocurran y minimizar su impacto.Apagar el fuego de la manera más rápida y eficiente posible.
Foco de AcciónPrevención, educación, ordenamiento territorial, alerta temprana.Respuesta a la emergencia, logística, despliegue de personal.
Causa del FuegoSe entiende como un problema multifactorial (climático, social, económico).Se ve como un incidente o delito que debe ser contenido.
Actores ClaveGuardaparques, brigadistas forestales, científicos, educadores, comunidades locales.Bomberos, policía, gendarmería, fuerzas armadas, protección civil.
Visión a Largo PlazoConstruir ecosistemas resilientes y sociedades conscientes.Mejorar la capacidad de respuesta ante desastres.

El Factor Presupuestario: El Combustible de la Polémica

La preocupación se agudiza al analizar la situación financiera. Un informe de FARN publicado en agosto reveló que los recortes presupuestarios ya estaban afectando gravemente la capacidad del Estado. Los recursos del Fondo Nacional de Manejo del Fuego fueron congelados en términos nominales, y su ejecución en el primer semestre fue mínima. “Para agosto no se había desembolsado el presupuesto total, y los fondos para los vuelos de los aviones hidrantes, por ejemplo, fueron mucho menores que en años anteriores”, detalla Nápoli. A esto se suma la disolución del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, una herramienta vital para la prevención de incendios, ya que bosques sanos y bien gestionados son menos propensos a arder.

Con la prórroga del presupuesto 2023 para el próximo año, en un contexto de alta inflación, la incertidumbre es total. La pregunta que resuena en el sector es: ¿cuánto se destinará realmente a los temas ambientales, incluido el manejo del fuego, ahora bajo la órbita de un ministerio con otras prioridades?

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué cambió exactamente en el manejo de incendios en Argentina?

La responsabilidad total sobre la prevención, presupresión y combate de incendios forestales y rurales pasó de la Subsecretaría de Ambiente al Ministerio de Seguridad de la Nación.

¿Por qué el gobierno justifica esta medida?

Argumenta que es una decisión “puramente operativa” para aprovechar la experiencia del Ministerio de Seguridad en la gestión de emergencias y riesgos, buscando una respuesta más eficiente en el combate directo del fuego.

¿Cuáles son las principales críticas de las organizaciones ambientales?

Critican que se reduce un problema ambiental complejo a una simple emergencia de seguridad. Advierten que se abandonará la prevención, la educación y el análisis de las causas profundas de los incendios, como el cambio climático y el avance de la frontera agropecuaria.

¿El presupuesto para combatir incendios se ha visto afectado?

Sí. Según informes de ONGs, el presupuesto ha sido congelado nominalmente y ha tenido una ejecución muy baja, afectando recursos clave como los aviones hidrantes. La disolución de otros fondos ambientales también impacta indirectamente.

¿Seguirá vigente la ley de manejo del fuego?

Desde el Gobierno aseguran que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) seguirá funcionando bajo la Ley 26.815, que establece la coordinación entre Nación, provincias y Parques Nacionales. Sin embargo, los críticos dudan de cómo se implementará el componente preventivo de la ley desde una cartera de seguridad.

En conclusión, el traspaso del manejo del fuego es mucho más que un simple cambio de organigrama. Representa una colisión de paradigmas: uno que ve el fuego como un enemigo a combatir y otro que lo entiende como un síntoma de un desequilibrio ambiental profundo. Mientras el Gobierno apuesta por la fuerza de reacción, las voces expertas alertan que, sin prevención ni una política ambiental seria, solo nos estaremos preparando para apagar incendios cada vez más grandes y frecuentes, en lugar de evitar que comiencen. El futuro de los ecosistemas argentinos pende de un hilo, y esta decisión podría ser la chispa que termine de encender la pradera.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Manejo del Fuego: ¿Seguridad o Abandono Ambiental? puedes visitar la categoría Ambiente.

Subir